Querido Jefe Scout

Día Mundial de las Habilidades de la Juventud
El Romanticismo de un Scout
Trabun del Comahue 2015

efesEstas palabras son para mi jefe, mi compañero, mi amigo y por siempre mi consejero: intente escribir algún poema, pero las rimas no concordaban, decidí entonces escribir una carta para resaltar vuestro trabajo. Por mucho tiempo no entendía, cuando yo leí o simplemente se comentaban en los pasillos naturales, sobre los cinco minutos del jefe, tarde tanto tiempo en entenderlo; hasta que tuve mi primer campamento. Aquella noche, mis pies no paraban de doler, pero mis oídos siempre atentos a vuestras palabras sobre la Ley y la Promesa Scout. Y en su momento, comprendía entonces solo la mitad de lo que usted quería decir, pero fui creciendo Jefe, y sus palabras poco a poco fueron teniendo sentido.

 

 

 

fewLlegó la hora de partir sin marcha atras, dejar entonces mi clan y seguir un camino incierto pero seguro. Ahora que estoy lejos de aquel círculo donde usualmente hicimos la fogata, me siento extraño; pero recuerdo el fuego, el fruto del trabajo, el fruto del sacrificio que todos los jefes en especial usted, jefe mío, ha hecho entonces para tenernos paciencia, escucharnos y darnos algún ejemplo. A llegado entonces el momento compañeros de abrazarnos tan fuerte que sea este el sello de un gran recuerdo que siempre estara en nuestros corazones.

 

 

 

 

Los abrazos de uno por uno, hicieron extensa aquella ceremonia. Pero, cuando llegue al lugar donde te encontrabas jefe, mi corazón latía tan fuerte que mis lágrimas se hicieron notar. Recuerdo tus palabras:

  • Jefe: – Alfredito, llegó la hora de que sigas el camino junto a tus demás compañeros, pero sin mi.

En aquel momento, no entendía todavía si mi corazón se partía en dos, o esto era parte de la ceremonia.

  • Jefe: – Tendrás muchos obstáculos, pero recuerda que siempre tendrás las herramientas necesarias para seguir recorriendo, y más que recorrer caminos, es dejar una huella en cada estación. Recuerda entonces que este no es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós.

En ese momento mis lágrimas, junto a las tuyas jefe, fueron puestas en cada uno de nuestros hombros, pues el abrazo se hizo extenso mientras cada alma entregaba en un momento, aquel sentimiento Scout que llenará nuestros corazones para seguir avanzando en el camino.13900464_10153813510171905_736604238_n

Alfredo Friedrich
Afriedrich@fogonvirtualscout.com

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