De la Selva al Servicio

De la Selva al Servicio

¿Quiénes decimos ser y quiénes terminamos siendo?
El arte de ser scout
Cardenal Mario Poli advierte avance de la ideología de género en Scouts de Argentina

Mucha gente ha llegado a preguntarme, ¿Qué es lo que ves en el movimiento? ¿Por qué sigues ahí? ¿No es sólo para niños pequeños? y tengo que ser sincera, hasta yo me he hecho esas preguntas, ¿Por qué seguir? Es ahí donde pongo en perspectiva la vida de cualquier Scout, ¿Qué hace distinto a un Scout frente a toda la sociedad? Es por ello que escribo estas cuantas líneas que me ayudan a entender porqué seguir aquí, porqué confiar y creer tanto en este movimiento, en este estilo de vida.

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Fotografía: Florencia Baez

En la Manada, después de escuchar a Akela gritar “Manada, Manada, Manada” aprendí a responder, en campamentos al perder mis pertenencias y encontrarlas en “el árbol de la vergüenza” aprendí a cuidar lo que tengo, aquella noche cuando tuve miedo de los ruidos y otro lobato me hizo compañía aprendí que no estoy sola, cuando Raksha me regañó por saltar entre rocas aprendí lo que era el cuidado de una madre.

En Tropa al oír el silbato cada mañana aprendí a obedecer ya que sino podría hacer sufrir a todos, cuando perdí mi suéter y me prestaron otro aprendí que los amigos están para apoyarse, cuando mi mamá no me daba permiso de salir e hicieron la actividad en mi casa aprendí que siempre hay formas, cuando vi a mi guía partir a la comunidad aprendí que ver a los hermanos crecer duele, y el cantar en la fogata hasta quedar afónico me enseñó que no importa de dónde seamos, el fuego nos une.

En Comunidad aprendí que los proyectos que hiciera me harían crecer, aprendí que lograr mantener un equilibrio con la escuela, amigos y Scouts es posible, aprendí que no es necesario estar maquillada todo el tiempo, aprendí que amigos hay muchos pero hermanos como mi comunidad eran pocos, aprendí lo complicado que era crear una mística y lo fácil que se puede olvidar, aprendí que mi Scouter siempre estuvo ahí para apoyarme, aunque no siempre estuviera presente.

En Clan aprendí que no importaba ser un gran clan, que era cuestión de calidad no de cantidad, aprendí que había que remar tu propia canoa sin tener que hundir a las otras, aprendí que era ejemplo de mis hermanos menores, aprendí que debía de empezar a ver por mi futuro, aprendí que ya no era un niño pero sin embargo podía seguir cantando en las fogatas, aprendí que cada vez el tiempo se me acababa más rápido y me faltaban más cosas por aprender.

Si no hubiera sido Scout no hubiera aprendido nada de ello, no habría cantado, perdido la voz, no me habría caído desde aquel árbol, no habría hecho los grandes amigos que tengo ahora, no habría aprendido lo importante que es llevar papel, no habría aprendido muchísimas cosas que me han convertido en lo que soy ahora, así que podría ahora contestarle a la sociedad entera que soy Scout, un Scout de corazón, un joven Scout con muchas ganas de seguir aprendiendo, de construir un mundo mejor y de estar siempre listo para todo.

En todas las secciones aprendí que, tú y yo somos de la misma sangre, estamos siempre listos para seguir adelante y para servir, todo para hacer un mundo mejor…  ¡Siempre lista!

Paulina Vásquez

Pvasquez@fogonvirtualscout.com

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