Cambio de pañuelo: ¿Traición o muestra de valor?

Cambio de pañuelo: ¿Traición o muestra de valor?

   Cambio de pañuelo: ¿Traición o muestra de valor? Es sábado 24 de Noviembre, y miro como una multitud me rodea esperando una reacción d

La promesa
Cambiarse de Grupo: Una Nueva Oportunidad
La Pañoleta Scout

 

 Cambio de pañuelo:

¿Traición o muestra de valor?



1Es sábado 24 de Noviembre, y miro como una multitud me rodea esperando una reacción de mi parte. Tienen  diferentes pañuelos, color verde y blanco. Me miran con entusiasmo, y por alguna tonta razón siento que no puedo fallarles. Pero por otro lado no podía fallarme a mí mismo.

Rechacé el símbolo de pertenencia de mi primer Grupo Scout, el cual me abrió sus puertas y no hizo más que sacudir las más sólidas tristezas. Y no me rehusé a portarlo por un simple capricho, sino por el hecho de no sentirme lo suficiente para tenerlo.

Al pañuelo nunca lo vi como un simple símbolo de pertenencia, lo vi como la más pura y completa entrega, al igual que la promesa. El dar todo por el movimiento, los valores, la gente que me acompaña y a la cual amo, pero sobre todas las cosas es dar el compromiso de querer aprender y seguir creciendo.

Con el tiempo me sentí preparado. Lo obtuve, lo quise y lo hice mío. Me sentí fiel a mis ideales y a esos colores, fiel a mis compañeros, fiel a todo.

Entonces es cuando nace la pregunta: ¿Por qué cambiar esa vida? ¿Por qué cambiar esos colores?

Uno lo da todo y espera recibir la felicidad a cambio, el sentirse bien con uno, con lo que hace, con lo que se da a los demás. Eso es lo que siempre me llenó a la hora de ser Scout, pero con el tiempo el sentimiento puede llegar a deformarse, a variar, incluso a intoxicarse.

Que Baden Powell nos haya enseñado que los escollos se combaten con la más grande de las sonrisas es una afirmación totalmente válida. Pero… ¿Qué pasa cuando la sonrisa llega a ser forzada?

A veces necesitamos un tiempo para todo. Si es necesario dejar, dejamos. Si es necesario seguir, seguimos. Es el tiempo para vivir a pleno, para despejar nuestras mentes, para llenar por completo nuestros sueños.

Hay muchos caminos para tomar, y uno siempre tomará el que le parezca más adecuado. Uno puede seguir haciendo el bien, siendo fiel a los ideales y a la promesa misma. Dejar el mundo en mejores condiciones, ser siempre servicial, ayudar al prójimo, etc. Pero siempre desde el lugar en donde uno se sienta feliz, porque ser feliz es el primer paso para poder hacer felices a los demás.

Hoy en día mi pañuelo tiene distintos colores, pero siempre recuerdo y miro al cielo. “Mis raíces son verde y blanco”, pienso y luego sonrío. Una historia para recordar.

Si vas a hacer un cambio, no tengas miedo de remar solo. ¡Siempre alguien te va a acompañar!

Matías Quevedo

Mquevedo@fogonvirtualscout.com

 

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