La felicidad en el Escultismo

 


“La verdadera manera de obtener la felicidad es haciendo felices a los demás”. Así reza una  de las frases de Baden Powell en su carta de despedida a los Scout del mundo antes de morir. Nos dejó una gran enseñanza: que no importan los bienes, las personas con las que te rodeas, o el status que ocupes, en definitiva lo que nos hacer verdaderamente felices es hacer que los demás lo sean también.

Y esto es uno de los pilares fundamentales en el que los Scouts de todo el mundo fundan su energía para hacer de este mundo un lugar mejor para el resto de las personas.

Compartir risas en un fogón, gritar las canciones Scout, emocionarse en las ceremonias, la sana competencia en juegos, una gran sonrisa en las personas a las que ayudamos, y muchas cosas más, son razones por las cuales los Scout llenan su corazón de felicidad y la transmiten hacia los demás.

Un día una mamá de un lobato, que recién había comenzado sus actividades en el grupo, me preguntó con una sonrisa: “¿Por qué siempre están todos tan contentos?”. Y le respondí que sólo hacía falta ver en las pequeñas cosas que hacemos para que nos sintamos llenos de alegría y compartirla con el mundo. Porque eso hace el movimiento Scout. Nos enseña a descubrir que en cada cosa, por más pequeña que sea, siempre podrás encontrar la felicidad y así transmitirla a todos.

Y como siempre estamos al servicio de quien lo necesite, es nuestro deber compartir esta felicidad con todos. Solo así alcanzaremos la felicidad plena y nuestro corazón se llenará de regocijo. Es una práctica que se contagia con facilidad. Debemos ponerla en práctica. Nuestro fundador nos lo dijo hace muchos años y sigue vigente, hoy más que nunca.

La felicidad se puede hallar hasta en los más oscuros momentos, si somos capaces de usar bien la luz.

Juan Manuel Farneda

Jfarneda@fogonvirtualscout.com