Amor en los Tiempos Scout (PARTE 3)

Amor al Movimiento Scout
Amor en los Tiempos Scouts: Epílogo
El Amor en los Tiempos Scouts (Parte 1)

El verano del 2013 había terminado. Decidí que era el momento de hacer el cambio y continúe mis estudios en otra escuela. Había pasado poco más de un mes desde que había perdido contacto con la CS (chica scout) y, a pesar de que había podido comunicarme vía mensaje poco después de enterarme de la mala noticia. Más que eso no pude saber sobre ella, y pasó un largo tiempo hasta que nos pudiéramos volver a encontrar.

El grupo Scout cambio al comenzar el año, ya ni siquiera éramos los mismos. Ya no éramos la misma cantidad numerosa del fin de año anterior. Algunos se habían ido por cuestiones de viaje y mudanza. A otros les había tocado el momento de convertirse en rovers (Entre ellos, mi padrino) y alguno que otro había preferido usar su tiempo para el ejercicio y algún que otro deporte apasionante (Handball). A este gran cambio le teníamos que agregar la inclusión de un nuevo integrante de unidad y nuevos miembros de afuera. En total no superábamos los 6 integrantes en la comunidad (Algo bastante desalentador si tomamos en cuenta que antes llegábamos al doble).

A pesar de todo, tenía un objetivo: Hacer todo lo posible para que la comunidad vaya para adelante, por más que se tenga que empezar de cero. Aprender sobre la mística scout y esforzarme por ser un buen caminante. Al principio las cosas no resultaron de la mejor manera, pero siempre fuimos optimistas. Teníamos muchas ganas de demostrar de lo que éramos capaces, y por momentos lo hacíamos. El año era difícil pero el optimismo y las ganas podían con cualquier cosa.

Mientras tanto poco después de comenzar el periodo escolar logré coordinar para encontrarme con la Chica Scout. La pase a buscar por mi ex colegio a la salida y hablamos. Me contó cómo se estaba adaptando a su nuevo curso y como lo iba transitando. Yo por mi parte, le contaba cómo íbamos manejando el nuevo año en la comunidad y como tratábamos de mejorar nuestros proyectos. Había aprovechado para pedirle consejos y debatir sobre ciertas inconformidades. Nuestra relación se había enfriado un poco con el tiempo debido a los últimos acontecimientos, pero seguíamos siendo grandes amigos.

Yo estaba más enfocado y metido de lleno en el escultismo que en CS. Incluso hasta podría decir que me estaba obsesionando. Me atrevería a decir que incluso había dejado de estar enamorado de ella para vivir solamente y únicamente para el movimiento.

Los meses fueron pasando y cada vez nos fuimos viendo con menos frecuencia. De un momento a otro, simplemente ya no hablábamos más. Mientras que en los Scout seguíamos tratando de crecer, teníamos muchas más diferencias y discusiones que las que tenía la comunidad del año anterior y eso a veces, ponía las cosas un poco molestas. Pero siempre tratábamos de que las cosas se arreglaran de la mejor manera posible. Era feliz, pero no con la misma intensidad, aun así lo disfrutaba mucho.

Nuevamente en un abrir y cerrar de ojos el año estaba llegando a su fin, y coincidiendo con el aniversario de mi llegada al grupo scout alguien había decidido volver al grupo. Sí, era ella.

El corazón se me paralizo por un segundo. No sé por qué pero verla otra vez pisando el grupo me trajo un montón de sentimientos encontrados, incluso hasta nostálgicos. Y con el paso de los sábados, esos sentimientos se hacían cada vez más presentes. No me podía estar pasando otra vez, lo peor es que no lo podía evitar. Pero tenía que aceptar la suposición de que nuevamente me estaba enamorando de CS.

Para empeorar un poco el panorama de la comunidad, estábamos discutiendo cada vez más y la incomodidad ya se notaba. Extrañaba a mi padrino y a los demás chicos que habían pasado. Ya que a pesar de que en reuniones a parte del grupo nos veíamos, ya no se sentía lo mismo que cuando compartíamos camada todos juntos. Ya no me estaba sintiendo cómodo, y menos con mis sentimientos hacia CS. Quería irme y ser Rover directamente. Pero el tiempo aun me lo negaba.

CS y yo ya no éramos los de antes. Ya no teníamos la conexión que solíamos tener y tampoco la relación de mejores amigos. Algo se había enfriado, las cosas ya no eran tan igual. Y mis sentimientos solo buscaban empeorar las cosas. Finalmente la decisión que tome la hice el día que la pase a buscar por su colegio. Llegamos a la puerta de su casa y…

-¿Qué es lo que me tenías que decir?

-Mira, me cuesta mucho decir esto. La verdad no sé ni cómo te lo puedo explicar. Creo que sigo enamorado de vos, y no te quiero culpar por nada de lo que me está pasando ni por lo que voy a hacer. Me di cuenta que a pesar de haber estado más o menos distanciados, en el fondo siempre sentí lo mismo. Sentía que te amaba, que eras esa persona especial. Y si hasta hoy en día sigo sintiendo eso es porque no me estaba equivocando. Te amo

 Y no quiero que mis problemas con otros aumenten los problemas en la comunidad, necesito que nos distanciemos. Que tratemos de seguir ambos por el bien de la comunidad, pero creo que ya no podemos seguir siendo amigos. Perdóname.

Y la abrace. Ella se quedó atónita. No podía decir absolutamente nada. Estábamos ambos al borde de las lágrimas. Tanto a ella como a mí nos estaba doliendo la decisión que estaba tomando por los dos. Me despedí y me fui en silencio. Sin poder creer lo que acababa de hacer. No estaba intentándolo otra vez, no estaba queriendo reconstruir nuestra amistad. Estaba destruyéndola todo en pocas palabras.

Dos semanas después tuve la ceremonia de mi promesa y, por primera vez recibí el pañuelo verde y blanco con mucho orgullo, aunque con dudas. No me refiero a dudas sobre el escultismo, sino a dudas sobre mi futuro en la comunidad, en el grupo. ¿Cómo voy a remar contra viento  y marea? ¿Podremos trabajar juntos sin tener ningún tipo de relación? ¿Es así como se supone que tendría que terminar?

Antes de irme, como tenía la edad cumplida, pedí mi pase a la rama rover y me fui en solitario. Esperando el poder volver a empezar.

Me di cuenta que al final, no se trata de esperar a que el universo nos diga lo que queremos. Sino que en el fondo, nosotros ya lo sabemos…

                                                                                                       Continuará…


Nicolás Quevedo

Nquevedo@fogonvirtualscout.com

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