No tengas miedo de servir

Desde que nos iniciamos siempre nos enseñaron que el servir era una pieza fundamental a la hora de ser un buen Scout. Ser Cortez y solidario, estar di

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Desde que nos iniciamos siempre nos enseñaron que el servir era una pieza fundamental a la hora de ser un buen Scout. Ser Cortez y solidario, estar dispuesto a darlo todo en lo posible por ayudar al otro y siempre ser fiel, sin olvidarse de uno mismo y de lo que hace para cumplir sus sueños.

Si bien esta claro que de chico lo aprendemos, hay un momento donde lo aplicamos verdaderamente más que nunca. Y esa, es la etapa Rover o Clanera,  momento en el cual estas dispuesto a salir a ayudar a la sociedad y la gente que la conforma. El empezar a salir para servir no siempre se da de la manera más fácil, y en muchas ocasiones dudamos hasta de tener la capacidad para hacerlo. No te preocupes, el primer paso siempre es el más difícil, y es normal sentir ese temor o esa timidez al no sentirse preparado sobre como tienes que hacer las cosas. Lo más importante es poder sentirlo, sentir esas ganas y esa necesidad de ayudar al otro. Mientras tengas ese sentimiento dentro tuyo, ¡todo el resto saldrá solo y veras que puedes ser un gran Scout en servicio!

Cuando te sientas capaz de ir a dar una mano, tómatelo con calma. No es necesario en que pienses que puedes ir a salvar a todos de entrada, y mucho menos con las inseguridades y dudas que llevas encima.

“Antes de ir a salvar el mundo, da tres vueltas a tu casa…”  

Si conoces este famoso dicho, entenderás que a veces hay que ocuparse primero de lo que es propio, antes de lo que es ajeno. Pensar más antes de actuar, y ver como uno mismo puede desenvolverse para lograr sus objetivos de la mejor manera posible. No permitir que queden cabos sueltos en tu vida para estar de la mejor manera posible. Porque de esa manera, hacemos felices a los demás de una manera mucho más satisfactoria.

Si estás muy seguro de lo que necesitas hacer, es hora de poner manos a la obra. Piensa en cosas simples o pequeñas cosas que puedas aportar para hacer un buen servicio.  Cebar un mate, ofrecer un plato de comida, sacarle una sonrisa a alguien que lo necesita, etc. Todas esas son pequeñas cosas simples con las que puedes guiarte e ir adentrándote en el fantástico mundo del querer y ayudar. Llegará un momento en el que te preguntaras, ¿Por qué no puedo pintar este mural? ¡Sería una buena idea! O ¿Qué tan bueno sería si hago colaboración completa a este comedor en falta?

Todas estas son pequeñas cosas que, a la larga, se irán convirtiendo en acciones cada vez más grandes, proyectos que al día de mañana podrás realizar con el objetivo de incluso, dejar una huella muy grande en el territorio. Algo de lo que puedas sentirte orgulloso el día de mañana por todos los seres vivos que ayudaste, y los lugares que cambiaste para hacer de este mundo, un lugar mucho mejor.

 

No tengas miedo de servir, ¡podrás hacer de este mundo un lugar mejor!

 

Nicolás Quevedo

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