El primer campamento

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Entrevista a Alan Romero, ideólogo y responsable del proyecto “Purifica tu Vida Scout”

Hoy vengo a pedirles que recuerden esos días en los que acamparon por primera vez junto a sus compañeros Scout, en un campamento de 2 días o tal vez de una semana. Quiero que recuerden como se sintieron.

Días anteriores probablemente estabas tratando de saber que poner en la mochila, repasando una y otra vez el “check list” y de seguro guardando cosas que no ibas a necesitar.

Cuando saliste de tu casa con la mochila al hombro los nervios empezaron a florecer, una nueva experiencia con gente que no conoces mucho te esperaba, estabas haciendo algo por primera vez, estabas animándote a probar cosas nuevas.

 

Cuando llegaste al lugar tuviste que formar con tus compañeros e ibas la bandera para después ir a preparar el rincón. Había que armar una carpa , “¿¡ y como se arma una carpa!?” te habrás preguntado, pero lo lograste, junto a tus compañeros y futuros amigos.

Después, cerca de la hora del almuerzo, les dijeron que ya podían empezar a cocinar, a hacer el fuego. Tus compañeros ya comenzaron a juntar leña y te pidieron ayuda. El designado fogonero comenzó su labor, lo veías acomodar ramas y pasto seco, para luego encender un fósforo y acercarlo. Tal vez no le prendió a la primera, pero no lo dejo ahí, siguió hasta que lo logró. Después prepararon la comida y almorzaron.

Un momento perfecto para una siestita ¿No?

Pero ahí no hubo, después de comer media hora para “descansar” y a jugar. Si señores ahí no había tiempo para no hacer nada.

Luego el sol se iba ocultando y la temperatura bajo. Algunos chicos sacaron un poncho de su mochila y se lo colocaron. Hicieron un fuego en comunidad y después de comer se reunieron allí.

Todos alrededor del fuego, junto a gente conocida y no tanto, después de un día agotador pero lleno de experiencias nuevas, todos juntos compartiendo anécdotas o tal vez simplemente contemplando las llamas anaranjada y allí, junto a todos ellos, alrededor del alma de la reunión, te diste cuenta de que ese era tu lugar.

Maia Marpez

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