Esta rama fue reconocida por Scout de Argentina en 2015. El sacerdote fundador del grupo scout “San Jorge” nº103, Zona 9 Distrito 3 la incorporó en 1990, cuando en ese momento pertenecía a USCA (Unión de Scouts Católicos de Argentina.

Los beneficiarios de esta rama tienen entre 5 y 6 años, su lema es: “Vamos a COMPARTIR”.
Su marco simbólico es “El ambiente de fantasía”:
“El ambiente de fantasía, aparece en el pensamiento de todo niño/a como parte de su vida cotidiana. A través de la fantasía el niño vivencia, descubre, canaliza emociones, comparte, aprende. El juego y aquello que lo motiva, los ayuda a tomar esos conocimientos que trae de su primer entorno (su familia) […], a partir de experiencias, y así construir su vida en un ambiente diferente al que conocía, junto a sus amigos.[…]”- Documento Específico de Rama Castores.

El cuento en el cual se justifica la elección de “castores” relata la historia de dos nenes, que conocen a un grupo de castores trabajando por el bien común de la colonia: se ayudan, cuidan el medio que los rodea y transmiten alegría. Estas características de los castores como animales sociables, son un ejemplo a seguir que los niños pueden imitar para desarrollar nuevos valores junto a chicos de su misma edad.

Las actividades de los castores deben ser divertidas pero sin olvidar la educación. Es el adulto quien tiene que propiciar espacios donde se puedan desarrollar destrezas y habilidades físicas, y así también conocer y cuidar al niño. De esta manera se crea un espacio de confianza que permite al niño jugar, probar sin miedo a equivocarse, y sentirse cómodo, pese a que no está en su entorno familiar. Así este espacio generará seguridad y profundizará su relación con el grupo de pares.

Maia Marpez