Al ser Scouts, siempre tendremos como principal meta y compromiso el desarrollo de buenas acciones y servicios dentro de nuestro entorno. Está en la médula del escultismo desde su fundación. Un servicio siempre es bien recibido, y cuando está bien ejecutado, puede generar cambios trascendentales dentro de la comunidad en donde se aplica. Todos queremos ser los pioneros en la implementación de ideas de cambio, pero a veces nos encontramos en un punto en el cual no sabemos qué pasos seguir para conseguir esta cualidad trascendental de una buena acción, porque ese debe ser el objetivo de nuestros servicios, deben dejar una huella positiva y un sentimiento de satisfacción al finalizar, entonces, aquí les comparto unos consejos para conseguir buenos resultados.

Forma tu equipo de trabajo.
Un buen equipo de trabajo a veces es la clave del éxito de tu servicio, rodéate de personas apasionadas y enamoradas por lo que vayas a realizar, de esta forma te aseguras de que todos hagan bien su trabajo. Un mal equipo de trabajo sólo te obstaculiza la meta que deseas lograr.

Solventar una verdadera problemática de la comunidad.
Antes de comenzar con tu servicio debes preguntarte si verdaderamente la comunidad se verá beneficiada con esta buena acción, aquí lo ideal sería acercarte a las personas que frecuentan la comunidad y preguntarles cuáles son sus necesidades. Una vez que la misma comunidad te comunique sus problemáticas puedes estar seguro de que lo que planeas será bien recibido por todos.

Estar enmarcado en los (Objetivos de Desarrollo Sostenible) ODS.
Estos 17 objetivos aprobados en el 2015 por las Naciones Unidas (ONU) deben ser nuestra guía a la hora de pensar en nuestros servicios. De esta forma sabremos que nuestras pequeñas acciones contribuyen con el cambio global y con la visión de un mundo mejor para todos los habitantes.

Ser realista.
Cuando estamos planificando nuestra actividad debemos mantenernos realistas. A veces podemos dejarnos llevar por la imaginación buscando solventar problemáticas, y eso está muy bien porque los problemas deben ser resueltos con soluciones creativas e innovadoras pero que estén al alcance de la mano de todos los involucrados. Manteniendo los pies sobre la tierra hará que los demás vean tu proyecto como algo alcanzable y confiarán en él.

Involucrar a la comunidad.
Esta parte es fundamental a la hora de ejecutar nuestra actividad. La comunidad debe formar un sentido de pertenencia a lo que sea que hayas creado, deben hacerlo suyo para que se sientan orgullosos de lo alcanzado. Muchas veces cuando no involucramos a la comunidad a la hora de la planificación o ejecución todo el trabajo del servicio es fácilmente olvidado y puesto en segundo plano. Qué no te pase esto, haz que las personas que conviven en tu comunidad objetivo se involucren para mejores y más duraderos resultados.

Seguimiento tras finalizar.
Una vez hayas ejecutado tu servicio con la comunidad asegúrate de hacerle un seguimiento algún tiempo después para evaluar su resultado. ¿Solventó la problemática? ¿La comunidad se sintió satisfecha? ¿Cómo podemos mejorar nuestras siguientes actividades basándonos en esta? Estas preguntas son fundamentales para evaluar todo lo progresado.Siguiendo estos sencillos pasos nos estamos asegurando de dejar verdaderas huellas en todos los lugares que trabajemos. Siempre listos para servir es nuestro lema, y dejar una marca en lo que hagamos debe ser nuestra misión.

Andrés Figuera Farfán