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Muchos jóvenes y adultos hemos soñado con la oportunidad de emprender grandes viajes con el mero fin de conocer, de descubrir y de disfrutar del camino hasta llegar a destino. Es así el caso de la familia Anschau Albo, quienes arriba de su motorhome recorren las rutas de la República Argentina, visitando todos y cada uno de los Grupos Scouts posibles.

Rocío (19), Nadine (18) y Ezequiel (15) son los hermanos y protagonistas de esta travesía, junto con la ayuda de sus padres. Son jóvenes miembros del Grupo Scout Nº786 “Santa Rosa de Lima” D2 Z9 (Loc. Pablo Podesta, Buenos Aires). Orgullosos y contentos, los tres jóvenes nos comparten su recorrido por el Grupo que los recibió y vio crecer en el escultismo, el mismo Grupo que los despidió con los mejores deseos al verlos emprender tal viaje. Sabiendo que no es más que un hasta luego, y con una tristeza estremecedora, los adolescentes vuelven esta despedida en una nueva etapa.

Desde allí han iniciado su viaje, eligiendo Gualeguaychú como su primer destino scout. Allí comenzaron a indagar y curiosear acerca de las costumbres, místicas y vivencias típicas de los Grupos de la localidad entrerriana. Como estos, muchos puntos del país podrán ser sede para los chicos, quienes se han propuesto como objetivo continuar con el Movimiento lejos de casa, aprendiendo de lo ajeno y compartiendo lo propio.

Si bien comparten el anhelo colectivo de ver otras perspectivas acerca de la vida scout, cada uno de ellos comenta sus más profundos deseos en esta experiencia. Conocer parques nacionales, destinos nunca antes vistos y disfrutar del paisaje son las distintas pero esenciales aspiraciones por conseguir de ellos.

Tan grande es la pasión y sentimiento que los jóvenes Anschau Albo dedican al Movimiento que esperan tanto transmitirlo, como así recibirlo de todos aquellos que puedan abrirles las puertas de sus Grupos. Para ello, han creado su propia cuenta de Instagram (tres_scout_por_argentina) para publicar sus fotografías, compartir los momentos más significativos y recibir invitaciones a medida que avancen su recorrido.

Más allá de los miedos y angustias de alejarse de sus seres queridos, Rocío, Nadine y Ezequiel recomiendan e invitan a jóvenes y adultos, ya sean o no scouts, a que exploren distintas costumbres y tradiciones, que no se encierren en lo básico y abran sus mentes, expresan los hermanos.

“Que lo diferente no hay que mirarlo con malos ojos, sino aprender de ello.”

Nos mantendremos a la espera de novedades y deseándoles lo mejor. Que el Gran Jefe los resguarde y acompañe como familia, una familia que se agrande y crezca en valores, en enseñanzas y conocimientos.

Agostina De Roia