En el 2020 el Escultismo tal como lo conocemos ha “cambiado” pero solo en el exterior por razones que ya todos conocemos. No nos podemos ver en actividades presenciales Scout como lo hacíamos y no podemos ir a acampar, o al menos tener la experiencia total de un campamento.

Esto desmotiva a muchos scouts, pero las actividades y el movimiento no parece terminar más, ¿por qué?

El Escultismo puede ser más que juegos y diversión, pero además tampoco es un club social. Es una ideología y una forma de vida y una vez que un Scout es promesado es para siempre y no solo presente en las actividades Scouts.

Servicio, unidad y el trabajo duro son valores del Escultismo que la pandemia no puede derrotar, pero sí cambiar cómo pueden funcionar.

Capaz estamos obligados a quedarnos en casa y limitar nuestras propias interacciones con nuestro Grupo Scout. Al hacer esto, estamos influenciados para poder hablar y mantenernos conectados con otros Scouts alrededor del mundo y aprender sobre sus países, sus costumbres y su propia visión de lo que es ser Scout. 

Esto es luego probado en profundidad con el Jamboree Scout Mundial, un evento de escala mundial con la participación de miles de Scouts que por esta pandemia fue realizado como una experiencia virtual de este evento.

Con esta pandemia, muchas personas terminaron necesitando mucha ayuda por una clara desestabilización económica en sus hogares. 

El camino de servicio y ayuda a la comunidad siempre va a estar presente en cualquier situación. Por eso mismo es que alrededor del mundo scout ayudan a personas en necesidad de comida, suministros comunes y básicos. 

También participaron de ayudar en ciertas tareas del hogar que pueden ser complicadas de realizar sin ayuda externa.

Este servicio está apoyado por ciertos proyectos scouts que están esparcidos sobre diferentes agrupaciones de scouts que además motivan a otros scouts para ayudar a la comunidad.

¿Dónde vemos todo esto?

Un ejemplo de estos proyectos es el de “Caminar para servir” una iniciativa hecha gracias a la unión de dos otros proyectos scouts “Manos de ayuda” (Valentina Pineda y Camila Munevar) y “Donación de corazón” (Lorena Solano)

La meta de este proyecto es ayudar a las personas y sus familias en que fueron afectados por la cuarentena obligatoria porque perdieron sus trabajos y no pueden mantenerse sin uno.

Este proyecto funciona en base de donaciones y mercadería y las donaciones son enviadas a los scouts involucrados.

Ellos hacen bolsones de alimentos completos y esterilizados que al final son entregados a familias vulnerables.

Así vemos que los scouts nos encontramos en todos lados, y cuando suena la palabra servicio, aparecemos sin que nos llamen.

Escritor: Marcos Hernanez.

Correcciones y fotografías: Melissa Meitin y Germán Venerus.